Confianza en Dios

Published on August 26, 2026 at 10:12 AM

Hay palabras en la Biblia que no solo se leen… se viven. Hay otras que aparecen en toda la Escritura; una de ellas es BATACH (Bataj), un verbo hebreo que atraviesa el Antiguo Testamento como un llamado constante: Confiar. Pero no es una confianza ligera o emocional; BATACH significa abandonar la autosuficiencia y descansar completamente en Dios. Es soltar el control, rendir la ansiedad y apoyarse en Él como única fuente segura. BATACH nos invita a caminar completamente seguros.

Proverbios 3:5–6 nos recuerda esta verdad con una claridad que confronta y consuela: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.”

Encontramos otra palabra igualmente poderosa: CHASAH (Jasaj), que significa refugiarse. Es la imagen de un hijo corriendo a los brazos del Padre, buscando protección divina, cobertura, descanso y seguridad. Esta imagen la vemos en la parábola del hijo pródigo.

BATACH es confiar. CHASAH es refugiarse. Juntas revelan el corazón de Dios: Él no solo quiere que confiemos, sino que nos refugiemos en Él.

Tomando en cuenta que el Antiguo Testamento fue escrito en Hebreo y Arameo, y el Nuevo Testamento en Griego, encontramos “Pistis”, una palabra que reúne ambas ideas y se interpreta como fe, confianza y fidelidad. Esta palabra no significa tener optimismo, sino que, al igual que las anteriores, nos enseña que debemos confiar plenamente en Dios, tal como lo dijo Yeshua (Jesús).

Juan 14:1 “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.”

Cuando analizamos este versículo, vemos que la invitación no es a ignorar el miedo, sino a entregarlo. No es a ser fuertes por nosotros mismos, sino a descansar en Él.

En Salmo 34:8, la confianza nace de experimentar la bondad divina. Este salmo nos invita directamente a conocer y probar la bondad de Dios, que al igual que su misericordia, es infinita. No podemos conocer la bondad de Dios hasta que no hayamos confiado en Él. El salmista lo entendió: “Gustad y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en Él.”

Nuestra confianza en Dios exige dependencia. Podemos ver a Dios Soberano, Dios en las pruebas, Dios Paciente. Pero ¿qué es lo que quiere Dios? Como Él es Soberano, gobierna todas las cosas. Él quiere nuestra confianza:

  • Confiemos con todo nuestro corazón.

  • Que no nos apoyemos en nosotros mismos.

  • Reconozcamos que Él es Dios (Deut. 7:9).

  • Él guiará nuestro camino; caminamos confiados.

Cuando enfrentamos pruebas y problemas que nos rodean, no caeremos en desesperación ni descontrol. Dios ha prometido cuidarnos y darnos paz, y nosotros debemos confiar.

Salmos 56:3–4 “El día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?”

David, perseguido por Saúl y por su hijo Absalón, nos enseña que la confianza debe estar puesta únicamente en Dios. Él supo esperar y así obtuvo la paz que Dios prometió a quienes confían en Su soberanía. La paz es el resultado de una mente establecida en Dios.

Por eso debemos orar por paciencia, seguridad, tranquilidad y aprender a confiar como lo hizo Abraham: “le creyó a Dios”, y depositó plenamente su confianza en Él.

Confiar no significa olvidarnos de todo y sentarnos a esperar una “varita mágica” que arregle la situación. Significa descargar nuestra angustia e incertidumbre en Dios, y Él nos dará la respuesta y la salida. Cuando depositamos dinero en un banco, lo hacemos confiando en la seguridad que nos brinda la entidad y en que nuestros ahorros estarán protegidos; pero esas son cosas terrenales que pueden fallar. En cambio, Dios nunca falla.

Jeremías 17:5–6 Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza, y del Señor se aparta su corazón. Será como arbusto en lugar desolado, y no verá cuando venga el bien.

 

Reflexión

¿Cuáles son los resultados de confiar en Dios?

  • Paz — Filipenses 4:6–7: guardará nuestros corazones y nuestra mente.

  • Fortaleza — Isaías 40:31: renovará nuestras fuerzas y no nos cansaremos.

  • Protección — Proverbios 18:10: seremos levantados.

  • Gozo — Salmos 16:11: plenitud de gozo y delicias para siempre.

Confiar en Dios es vivir Su carácter, Su poder, Su sabiduría y Sus promesas. Así como Él es fiel a nosotros, nosotros debemos responder con fidelidad. “Ya no soy yo, es Él viviendo en mí.”

La base de toda confianza es:

                                                 “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.” — Isaías 26:3

 

Lecy Villaparedes

al servicio y la voluntad de mi Señor